Alrededor de 100 personas han abarrotado la sala de la sede de la Cámara de Comercio de Cáceres en Navalmoral de la Mata, mostrando un gran interés en el acto de presentación del proyecto TRAE (Trabajo para Repoblar Activamente Extremadura).
La asistencia ha contado con una destacada presencia de alcaldes y concejales de la zona, representantes institucionales, asociaciones y numerosos empresarios, subrayando la urgencia de las problemáticas que el proyecto busca resolver.
El proyecto TRAE ha sido puesto en marcha por el Círculo Empresarial Moralo, contando con la colaboración estratégica de la Cámara de Comercio de Cáceres y la Diputación Provincial de Cáceres, cuyos representantes en el acto han intervenido para mostrar su apoyo y compromiso con la iniciativa.
Raúl Iglesias, Secretario General de la Cámara de Comercio de Cáceres, ha destacado la importancia de la colaboración interinstitucional y empresarial para abordar problemas estructurales como la falta de personal cualificado.
Por su parte, Esther Gutiérrez, Vicepresidenta de la Diputación Provincial de Cáceres, ha puesto el acento en el valor de TRAE como motor de desarrollo rural, señalando que la llegada de nuevos vecinos es una oportunidad vital para la activación económica y social de los pueblos de la provincia.
Durante el acto, el Presidente del Círculo Empresarial Moralo, Ramón Barbado, ha sido el encargado de desgranar los pormenores de esta iniciativa. TRAE se define como un proyecto humanitario y estratégico con el propósito principal de dar respuesta a la urgente necesidad de mano de obra estable que hoy demandan sectores clave en las empresas extremeñas.
Pero por otro lado, TRAE trata de ofrecer una vida digna y estable a personas de Chile y de otros países hermanos con fuertes vínculos culturales con España y con los que existen convenios bilaterales de contratación, lo que además servirá para revitalizar los pueblos de nuestra zona, que luchan día a día contra la despoblación.
El proyecto es una herramienta real para la repoblación rural, ofreciendo a los trabajadores seleccionados un contrato indefinido y el vivienda pagada durante el primer año, además de acompañamiento e integración cultural y comunitaria. El objetivo final es que se queden a vivir, trabajar y formar parte activa de las comunidades rurales, ayudando a cubrir la demanda de trabajo en determinados sectores laborales.

